martes, 26 de noviembre de 2019
Estaba en una en una encrucijada, hoy son dos.
domingo, 10 de noviembre de 2019
Los pendejos estamos mejor solos
miércoles, 30 de octubre de 2019
Pero ahí voy de pendejo...
martes, 15 de octubre de 2019
Ya es hora de dejarte ir...
viernes, 4 de octubre de 2019
Los pendejos nunca ganan.
Si, los pendejos nunca ganamos, los pendejos estamos destinados a siempre perder cualquier batalla, por simple que sea.
El éxito es algo desconocido para nosotros, es un sueño guajiro que jamás conoceremos. Y es que, cualquier pequeño logro, después se convierte en un gran fracaso.
Los pendejos, el rival más débil siempre.
domingo, 22 de septiembre de 2019
Las redes sociales y un pendejo.
Hoy he decidido cerrar Facebook, mi cuenta oficial.
Una simple publicación ha desatado una revolución de las peores y las cosas se han salido de control.
La gente se puso mal porque le dediqué una palabras de odio a la cabrona que se fue y creyeron, erróneamente, que era para otra persona. Pero es que la gente de todo hace olas en un vasito con agua. Las mujeres le tiran a los hombres con los que estuvieron y les da risa, pero que un hombre publique algo similar respecto a una mujer, es el fin del mundo.
Pero, aquí debo hacer notar que me dijeron las palabras de esa cabrona, que me retumban desde la mañana en los oídos y no me dejan en paz: "El que tú hables mal de una mujer, habla más mal de ti porque eres hombre".
He borrado todo, pero ya es demasiado tarde. Estas cosas solo le pasan a cierto tipo de personas: a los pendejos, como yo.
jueves, 19 de septiembre de 2019
He perdido una aliada... por pendejo.
Si, hoy he perdido a una aliada muy poderosa. No la consideraba una amiga, puesto que no lo eramos. Una mujer fuerte, una mujer con carácter, una mujer de toma de decisiones. ¿Los hechos?
Publiqué en redes sobre la última cabrona que se fue y me dejó en una depresión profunda. Sintió que estaba aludiendo a alguien que ella estima, a alguien en quien ella confía. También dijo que uno como caballero no puede poner cosas así; pero claro, las mujeres sí pueden hablar mal de los hombres con quienes terminaron una relación y eso sí está bien.
Pero bueno, al final de todas las cuentas he perdido a esa aliada por una sola razón:
POR PENDEJO.
lunes, 2 de septiembre de 2019
Pero claro, sigo de pendejo.
Si, otra vez creí que podría intentarlo pero no, me ha ignorado esa mujer que durante años he visto cerca de mi casa.
Recibí ayuda de un amigo, intentando que ella me hiciera caso y lo único que he conseguido, es ser ignorado.
Pero solo a un pendejo como yo, se le ocurre semejante cosa.
Tú también eres pendeja
Si, tú también. Te decías diferente y no, no lo eres.
—Te enojaste por un meme, tal como lo hizo la mujer que tanto decías odiar.
—Te fuiste y me cambiaste por otro, tal como lo hizo la mujer que me dejó en las formas en que me hallaste.
—Te fuiste sin darme explicaciones (hasta mucho después), tal como lo hizo la mujer que decías no merecía haber sido mi esposa.
No debiste presumir, porque finalmente eres una pendeja como las otras 3.
Un pendejo de cama en cama
De vuelta a las andadas, de nuevo a estar saltando de piel en piel, de cama en cama...
Parece que lo mío es ser así, no tener solo una pareja con quien salir; parece que estoy destinado a cambiar de piel como cambiar de calcetines.
Y no, no es bonito.
domingo, 21 de julio de 2019
Resulta que solo yo soy pendejo.
Si, ahora resulta que nadie es pendejo/a, aquí el único que se lleva ese título soy yo. Todos están super bien, todos son listos y chingones, todos son brillantes y humildes y solo yo, resulto ser todo lo contrario.
La gente hace pendejadas y nunca las reconocen, se piensan superiores y si no piensas y no haces lo que ellos quieren, yo soy el que está pendejo.
Todos somos pendejos, pero algunos son más que yo.
sábado, 6 de julio de 2019
Le revelan la razón al pendejo.
Ayer me fue revelada la razón por la que esta mujer se fue. Y si, es mi culpa.
Todo el asunto fue, porque yo no la buscaba, porque dijo que ella me buscaba y yo no. Sin embargo, jamás dejé de procurarla, de estar al pendiente de ella. Le pedí en algunas ocasiones verla, pero no bastó. Antes de empezar a andar, me dijo que ella se la pasaba ocupada y que no tendría mucho tiempo libre. Yo me quedé con esa premisa y jamás exigí tiempo, sin embargo eso resultó ser el problema.
Ella no me lo dijo antes, me lo dijo después de que se fue, después de que me dejara. El pendejo fui yo, que se quedó con algo que ella me dijo y tomé como válido.
Así pues, quedé otra vez como el pendejo.
miércoles, 3 de julio de 2019
Los pendejos siempre seremos pendejos.
Lo intenté, lo digo en mi defensa. Quise al fin dejar de serlo, dejar de ser un pendejo; no pude.
Alguien tuvo que venir a decírmelo con todas sus letras y a recordarme que los pendejos seremos siempre eso.
Me quedo pendejo.
jueves, 27 de junio de 2019
Me caí de la nube... Por pendejo.
Apenas una noches después de mi última entrada, se acaba el sueño de amor que estaba teniendo. No sé qué pasó, simplemente se fue, simplemente huyó.
Es la tercera mujer que se va de mi vida sin decir nada, sin dar señales sobre lo que pasaba. Y no entiendo.
Se decía distinta, pero no lo es. Mi anterior pareja se fue, sin dar explicaciones. Una antes de esta, se molestó por algo dije o expresé. Y por lo visto, esta mujer pasó por el mismo asunto, puesto que hasta donde pude ver y conocer, todo su malestar para irse, sería que le pedí que comiera y claro, tampoco dio explicaciones.
La creí distinta, más madura y más cuerda, pero como de costumbre y para no variar, fui un pendejo.
Los pendejos seguiremos siendo pendejos.
domingo, 23 de junio de 2019
No volveré a ser un pendejo.
He encontrado a alguien, que es diferente en todos los aspectos. Me quiere por lo que soy, por lo que hago por ella, por lo poco y por lo mucho.
Aunque ya hacía tiempo la conocía, me sentía poca cosa para ella, sentía que no la iba a poder conquistar.
Conoció la historia de esa que me engañó, desde que inició hasta que terminó y aún con todo, me ha extendido su mano y me ha demostrado que no soy tan poca cosa, que no debo dejarme dar por menos de lo que soy. Me oye, me lee, me habla, me platica su vida y lo mucho que ha sufrido con sus anteriores relaciones, aunque siempre con el miedo que tiene alguien a quien le hicieron pedazos el corazón miles de veces.
Me ha abierto su corazón como a nadie, porque confía en mí y es por eso, que correspondo a su confianza, no dañando su frágil corazón; voy a cuidarlo mucho.
Los pendejos podemos dejar de serlo, solo tenemos que abrir los ojos.
De pendejo salí
He vuelto después de todo un torbellino de cosas, después de que me vieran lo pendejo como nunca imaginé.
Yo llorando por tu partida y después, he descubierto que no eras como yo pensaba. Descubrí tus fotos, tu engaño, tus otras parejas y tus muchas mentiras.
Fue triste, doloroso y una de las peores experiencias el saber, que eras lo que tanto decías aborrecer. No eres menos que lo que solías criticar.
Ya no soy tu pendejo, ya no. Alguien supo ver lo que soy, alguien que me ha dicho que de pendejo no tengo nada. Alguien que me quiere por lo que soy, no como lo que para ti era y valía.
Estaba en un error.
viernes, 8 de marzo de 2019
El tamaño si importa... El tamaño del pendejo.
Un día llegaste para romper una maldición, la maldición de no poder estar con una mujer que tuviera los senos tan grandes como mi ex. Y lo hiciste de manera magistral.
Cuando te fuiste me dejaste otra: la de no hallar una mujer que me hiciera el amor como me lo hacías tú. Me esperan otros 7 años de búsqueda.
Hoy me doy cuenta que tú y ella tiene más en común de lo que pensé:
— Ella dejó una maldición, tú también.
— Ella tenía senos grandes, tú más.
— Ella se fue sin dar una explicación lógica, tú también.
— Y otras cosas que necesito analizar si escribo...
Aquí el problema no es que ella era 36D y tú 40DD, el problema aquí yo que sigo de pendejo. Y los pendejos hacemos pendejadas.
viernes, 18 de enero de 2019
Pudo haber sido una gran historia, pero soy pendejo.
Ya tenía a quien querer, pero la dejé ir. He andado subiendo y bajando, de cama en cama y de piel en piel. Ella era la que quería en mi vida y no lo supe hasta ahora, cuando ya es demasiado tarde.
Le he dicho que la extraño, pero ha sido indiferente; un silencio me ha dicho más de mil palabras.
Los pendejos no hacemos buenos finales.