Pues si, oficialmente soy el otro y de qué manera. Y como el otro que soy, sólo la tengo en momentos muy breves o nada. Le he estado ayudado económicamente y le digo cosas bonitas (por mensaje), pero aún y cuando pensé que podrían pasar otras cosas, la realidad es aplastante y no, no le veo posibilidades de que me cambie al lugar del oficial. Esto va a ser simplemente una aventura más, la que se puede acabar en un pestañeo por sus celos. Ah si, la separada ya amplió su distancia, pero esa es otra historia.
Ora, a esperar a ver cuando la vuelvo a ver, porque además de todo, anda en sus días y menos se va a acercar. Sigo pues, siendo el pendejo y ahora, el otro.