jueves, 27 de junio de 2019

Me caí de la nube... Por pendejo.

Apenas una noches después de mi última entrada, se acaba el sueño de amor que estaba teniendo. No sé qué pasó, simplemente se fue, simplemente huyó.

Es la tercera mujer que se va de mi vida sin decir nada, sin dar señales sobre lo que pasaba. Y no entiendo.

Se decía distinta, pero no lo es. Mi anterior pareja se fue, sin dar explicaciones. Una antes de esta, se molestó por algo dije o expresé. Y por lo visto, esta mujer pasó por el mismo asunto, puesto que hasta donde pude ver y conocer, todo su malestar para irse, sería que le pedí que comiera y claro, tampoco dio explicaciones.

La creí distinta, más madura y más cuerda, pero como de costumbre y para no variar, fui un pendejo.

Los pendejos seguiremos siendo pendejos.

domingo, 23 de junio de 2019

No volveré a ser un pendejo.

He encontrado a alguien, que es diferente en todos los aspectos. Me quiere por lo que soy, por lo que hago por ella, por lo poco y por lo mucho.

Aunque ya hacía tiempo la conocía, me sentía poca cosa para ella, sentía que no la iba a poder conquistar.

Conoció la historia de esa que me engañó, desde que inició hasta que terminó y aún con todo, me ha extendido su mano y me ha demostrado que no soy tan poca cosa, que no debo dejarme dar por menos de lo que soy. Me oye, me lee, me habla, me platica su vida y lo mucho que ha sufrido con sus anteriores relaciones, aunque siempre con el miedo que tiene alguien a quien le hicieron pedazos el corazón miles de veces.

Me ha abierto su corazón como a nadie, porque confía en mí y es por eso, que correspondo a su confianza, no dañando su frágil corazón; voy a cuidarlo mucho.

Los pendejos podemos dejar de serlo, solo tenemos que abrir los ojos.

De pendejo salí

He vuelto después de todo un torbellino de cosas, después de que me vieran lo pendejo como nunca imaginé.

Yo llorando por tu partida y después, he descubierto que no eras como yo pensaba. Descubrí tus fotos, tu engaño, tus otras parejas y tus muchas mentiras.

Fue triste, doloroso y una de las peores experiencias el saber, que eras lo que tanto decías aborrecer. No eres menos que lo que solías criticar.

Ya no soy tu pendejo, ya no. Alguien supo ver lo que soy, alguien que me ha dicho que de pendejo no tengo nada. Alguien que me quiere por lo que soy, no como lo que para ti era y valía.

Estaba en un error.