domingo, 23 de junio de 2019

No volveré a ser un pendejo.

He encontrado a alguien, que es diferente en todos los aspectos. Me quiere por lo que soy, por lo que hago por ella, por lo poco y por lo mucho.

Aunque ya hacía tiempo la conocía, me sentía poca cosa para ella, sentía que no la iba a poder conquistar.

Conoció la historia de esa que me engañó, desde que inició hasta que terminó y aún con todo, me ha extendido su mano y me ha demostrado que no soy tan poca cosa, que no debo dejarme dar por menos de lo que soy. Me oye, me lee, me habla, me platica su vida y lo mucho que ha sufrido con sus anteriores relaciones, aunque siempre con el miedo que tiene alguien a quien le hicieron pedazos el corazón miles de veces.

Me ha abierto su corazón como a nadie, porque confía en mí y es por eso, que correspondo a su confianza, no dañando su frágil corazón; voy a cuidarlo mucho.

Los pendejos podemos dejar de serlo, solo tenemos que abrir los ojos.

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