Después de pensarlo con detenimiento y de considerar todo, qué bueno que no me elegiste. No estás conmigo en mis mejores momentos, mucho menos hubieras querido estar en los peores. Qué bueno que decidiste dejarme, así no me viste triunfar en mi vida, no me viste sonreír mientras me besabas, no te llevé de viaje a lugares que no conoces, ni a lugares que yo desconocía.
Qué bueno que me hayas dejado solo, no sabes lo que nos hemos perdido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario