viernes, 18 de noviembre de 2016

Mi vida, una pendejada.

Perdóname hijo, no pude hallarte la mamá que mereces. Perdí mucho dinero por un descuido y ya no pude salir. Lo se, te lo había prometido. Se me escapó la oportunidad de buscar en esta ocasión a esa mujer que te cuidaría, que te vería crecer... que se convertiría en tu mamá y que te llevaría en su vientre. Espero que en diciembre podamos ir a buscarla.

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